No todo necesita un cambio radical.
A veces, lo que no funciona no está roto… solo está mal colocado.
Sostienes dinámicas que antes tenían sentido. Formas de trabajar, decidir o responder que en otro momento funcionaron.
Pero ahora generan fricción. Ruido. Desgaste.
Reconfigurar no es empezar de cero.
Es ajustar.
Esta primera parte no es para hacer más.
Es para detectar qué necesita recolocarse.
Sin prisa.
Sin forzar.







